Desde pequeña Luz Melia Molina, mostró ser una mujer con una personalidad muy definida. Entre su grupo de amigas siempre era quien prefería comprar y comer distinto a ellas. Hoy a sus 56 años de edad, sigue permaneciendo este rasgo de identidad que la ha caracterizado, pues sus gustos de estar siempre en la nueva energía no han cambiado.

Meli, como le dicen sus vecinos y conocidos, creció en las calles del barrio Pradera-Valle- en Cali, donde formalizó un hogar y fue mamá siendo aún muy joven. A pesar de que no contó con la oportunidad de ir a un colegio a formarse, siempre le han apasionado los negocios y las ganas de salir a adelante.

Después de vivir un buen tiempo en el barrio Pradera con José Gutierrez, el papá de sus 4 hijos, se trasladó a Palmira Valle, donde llegó con la ilusión de mejorar su calidad de vida y la de su familia.

Estando en Palmira, pensó en una alternativa de vida distinta para sobrevivir económicamente y a su vez poder estar en casa al pendiente de sus hijos; para esto empezó la construcción de una tienda en la que inició vendiendo a sus vecinos solo utensilios de aseo y alimentos no perecederos.

Fue así como nació, lo que actualmente es el sustento de ella y el de su esposo, “Variedades Meli”, que pasó de ser aquella tiendita de barrio a un negocio que hace alusión a como la han llamado toda la vida sus allegados. Allí encuentras desde distintas variedades de dulces, licores, alimentos hasta todo lo relacionado con materiales de estudio.

Luz, cada vez fue proyectándose más hacia un futuro y en la actualidad, expresa: “no soy millonaria, pero cada día le doy gracias a Dios porque he podido conseguir todo lo que en algún momento soñé, lo más reciente es mi moto eléctrica que ha sido de total ayuda para mi trabajo”.

 Usuaria Starker

“Meli”, es una mujer que inspira a creer que las metas sí se pueden cumplir. Ella nunca en su vida imaginó estar sentada en una moderna moto eléctrica Skuty St que como su color rojo, proyecta fortaleza; la misma que Luz Melina ha tenido en la vida para superarse.

En su mente nunca estaba comprar moto, pero como en aquellos tiempos cuando se reunía con sus amigas y quería comprar siempre lo mejor, dejó salir su alma de niña y un día caminando en el centro de Palmira, después de comprar el surtido de su tienda, se encontró con un almacén en el que ofrecían la moto.

Por simple curiosidad quiso entrar y averiguar su precio. Nunca pensó encontrarse con un medio de transporte que la beneficiaría de tal manera, que tomó la decisión de comprarla. Desde entonces, ir a la plaza de mercado a comprar todo para vender en su tienda se ha convertido en un mini paseo que disfruta a diario.

“Yo era una persona muy nerviosa para estar al volante, y desde que compré mi moto eléctrica, me siento segura y tranquila, pues tuve la capacidad de aprender a manejar. Su sencillez y comodidad es lo que me hace a diario salir en ella sin ningún temor”.

Melina sigue dedicada a su negocio y en este prospera cada vez más. Un ejemplo es la adquisición de este vehículo eléctrico que llegó a hacer sus días más fáciles de llevar, especialmente cuando necesita desplazarse por la ciudad de Cali donde tener un buen transporte que te garantice tranquilidad y eficiencia, es más que un beneficio, una muy buena elección.

Cuéntanos qué piensas al respecto de la elección que hizo Melina. ¿Cuál es tu opinión acerca de las motos eléctricas?